martes, 5 de julio de 2016

La casa de Doña Auiola

¡Muy buenos días por la mañana! (Obviemos que son las 12.45 y que de mañana ya queda poco xD)

¡Bienvenidos a esta nueva versión de "seraupairynomorirenelintento.blogspot.com.es"!

Como ya comenté en la entrada anterior, no sabía muy bien qué hacer con el blog. A pesar de que mi etapa de aupair ya ha quedado atrás, cerrarlo definitivamente no era una opción. Y abandonarlo del todo y empezar uno nuevo tampoco me convencía nada. Al fin y al cabo, siempre he tenido la sensación de que aquí vive una pequeña parte de mí. 
Por eso, después de mucho reflexionar y darle muchas vueltas (que yo soy muy de darle mil vueltas a las cosas), decidí que no quería renunciar a este blog que tantas alegrías me ha dado, así que la mejor opción era lavarle la cara, actualizarlo y adecuarlo a las nuevas necesidades

Y todo ello empezaba por darle un nuevo nombre, porque con "Ser aupair y no morir en el intento" ya no me sentía muy identificada. Doña Auiola, aunque parezca un trabalenguas, es un personaje de La Historia Interminable de Michael Ende, uno de mis libros favoritos. Se trata de una mujer-planta que se ha creado a sí misma y habita en la Casa del Cambio, una pequeña casita con forma de calabaza y tejado rojo que se divierte cambiando sus habitaciones y su dimensión según le place. Pero no solo cambia su forma y tamaño, también cambia a aquellos que se hospedan en ella, o a los que quieren ser diferentes sin dejar de ser ellos mismos, como al protagonista de la novela. Creo que para mí este blog es mi propia Casa del Cambio, porque aquí he narrado mi vida y mis ideas y, ahora que mi vida y mis ideas son diferentes, este blog no podía hacer otra cosa que cambiar conmigo. 

Seguiré hablando de cosas de aupair, porque es un tema que me encanta. Seguiré hablando de viajar (barato) por Alemania. Seguiré hablando de la vida en Deutschland y cómo la veo yo. Y empezaré a hablar de la vida de auxiliar de conversación, sobre todo porque hay poca información acerca del tema y no estaría de más proponer ideas y dar consejos a aquellos que, como yo, empiezan este camino.

Espero que os guste mi Casa del Cambio y ¡nos leemos pronto!

martes, 14 de junio de 2016

Hablemos del futuro

¿A que no sabéis quién vuelve a Alemania? Sí, sí, la que está escribiendo estas líneas (asada de calor, todo hay que decirlo). 
Pues sí, amigos y amigas, después de un curso esperando la resolución del Ministerio (gracias por la rápida gestión, ejem ejem) mis méritos académicos han sido suficientes para recibir una plaza como auxiliar de conversación. 
¿Y qué es un auxiliar de conversación? Es una persona que va de apoyo a un colegio/instituto para ayudar con las clases de idiomas (en mi caso de español). La idea es ayudar a los alumnos a mejorar su nivel al estar en contacto con un nativo. La beca está centrada en estudiantes de Traducción, Filologías y Magisterio y, para el que quiera pasar un año planteándose su futuro (como yo) es una buena oportunidad.
Y lo mejor de todo es que por fin vuelvo a mi queridísima Nordrhein-Westfalen. Y no a cualquier pueblo perdido, no, sino a una ciudad llamada Solingen situada entre Dusseldorf y Colonia. Así que, señoras y señores, ¡la menda vuelve a Colonia! 

Me hacía muchísima ilusión regresar después de tanto tiempo, volver a ver a mis amigos y, por supuesto, a mi familia (porque seguro que alguna visita caerá). Y esto se contradice totalmente con lo que pensaba hace varios años sobre visitar todo el país y no estancarte en un lugar concreto. Yo era de las que afirmaba rotundamente que "si ya conoces esta región, ¿para qué vas a volver? Vete a otra y descubre ciudades nuevas y lugares nuevos". Y en parte es verdad, pero no. Son incontables los miedos e incógnitas tiene mudarse a un país nuevo y, sinceramente, si me puedo ahorrar unos cuantos, mejor que mejor. No solo sé que si tengo algún problema voy a tener a alguien que me ayude o un amigo que me acoja en su casa, sino que puedo organizarme mejor al conocer de antenmano las escuelas de idiomas, la universidad, las conexiones de tren...También sé que Colonia es una ciudad viva, donde se organizan todo tipo de actividades, que hay miles de grupos de au pairs, estudiantes, posibilidad de hacer tandems... Por lo que sé con total seguridad que allí no me voy a aburrir. Y todo esto le da un extra añadido importante que no podía ignorar.

Todavía me quedan muchos hilos sueltos, cosas tan insignificantes como ¿dónde voy a vivir? o ¿cómo me voy a pagar el transporte? Pero tengo muchas ganas de volver y eso lo eclipsa todo (menos lo del lugar donde vivir, que ya está empezando a darme quebraderos de cabeza xD)

Lo siguiente que tengo que decidir es qué voy a hacer con este blog. Ha quedado bastante claro que, aunque todavía tengo muchas anécdotas que me gustaría compartir, esta etapa de mi vida ya ha quedado atrás. No sé si hacer un blog nuevo en el que tengan cabida las experiencias como auxiliar y consejos para dar clases de español o intentar hacer una fusión extraña con este, porque me resisto a dejarlo en el cajón del olvido para siempre. Sea como sea, este rinconcito siempre quedará abierto para todo aquel que entre buscando consejo y, por supuesto, para mí y mis momentos de morriña.

Un saludo y, sea como sea, nos leemos pronto ;)

jueves, 28 de abril de 2016

Aprender alemán a través de sus canciones: Milionär

¿Pensabais que ya me había olvidado? ¡Para nada! Pero mi trabajo de fin de grado me tenía secuestrada y poco a poco he conseguido liberarme.

Aquí estoy de nuevo con otra canción para seguir aprendiendo alemán. Hablar de esta canción me hace especial ilusión, ya que fue una de las primeras canciones que escuché cuando empecé a estudiar alemán en las escuela de idiomas. En ese momento, a penas me enteré de nada (¡qué horror!), pero hace relativamente poco volví a escucharla y ¡menudo cambio! A los que llevéis un tiempo estudiando esta imposible lengua, os animo a que miréis los primeros libros que leísteis o escuchar los primeros vídeos/audios/canciones. Seguro que, como yo, notáis muchísimo el cambio, porque a veces es difícil ver nuestra propia evolución y nos frustramos. ¡Pero no! 

En la entrada anterior di unas pequeñas pinceladas del uso del Konjunktiv II en alemán, que intentaré profundizar un poco más con esta canción que es ideal para explicar este modo verbal alemán.

Die Prinzen (Los príncipes) es un grupo alemán de los de toda la vida. Comenzó su andadura a finales de los ochenta y a día de hoy siguen en activo. Sus canciones se basan en la voz, los coros, todo a capellay con pocos instrumentos. Son muy irónicos y sus canciones son bastante cómicas, de las que te sacan una sonrisa (¡como esta!). He de confesar que yo no soy muy fan de ellos, de hecho conozco esta canción y pocas más, pero siempre está bien conocer grupos nuevos que pueden ayudarnos mucho con el idioma.

Y ahora sí, la canción.

MILLIONÄR

Ich wär' so gerne Millionär
dann wär mein Konto niemals leer.
Ich wär' so gerne Millionär, millionenschwer.
Ich wär' so gerne Millionär

Geld. Geld. Geld...

Ich hab' kein Geld, hab' keine Ahnung
doch ich hab' 'n grosses Maul!
Bin weder Doktor noch Professor,
aber ich bin stinkend faul!
Ich habe keine reiche Freundin
und keinen reichen Freund
von viel Kohle
hab' ich bisher leider nur geträumt.

Was soll ich tun? Was soll ich machen?
Bin vor Kummer schon halb krank,
hab' mir schon ein paar Mal überlegt,
vielleicht knackst du eine Bank.
Doch das ist leider sehr gefährlich
bestimmt werd' ich gefasst,
und ausserdem bin ich doch ehrlich
und will nicht in den Knast!

Ich wär' so gerne Millionär
dann wär mein Konto niemals leer.
Ich wär' so gerne Millionär, millionenschwer.
Ich wär' so gerne Millionär

Es gibt so viele reiche Witwen,
die begehr'n mich sehr;
Sie sind so scharf auf meinen Körper
doch den geb' ich nich' her.
Ich glaub', das würd' ich nicht verkraften,
um keinen Preis der Welt,
deswegen werd' ich lieber Popstar
und schwimm' in meinem Geld!

Ich wär' so gerne Millionär
dann wär mein Konto niemals leer.
Ich wär' so gerne Millionär, millionenschwer.
Ich wär' so gerne Millionär.
MILLONARIO

¡Me gustaría tanto ser millonario!
Así, mi cuenta nunca estaría vacía.
¡Me gustaría tanto ser millonario! ¡Forrado!
¡Me gustaría tanto ser millonario!

Dinero, dinero, dinero...

No tengo dinero, no tengo idea,
pero sí que tengo una bocaza enorme.
No soy ni doctor ni profesor,
pero soy muy pero que muy vago.
Tampoco tengo una novia rica,
ni un amigo rico.
Lamentablemente, la pasta
hasta ahora solo la he visto en sueños.

¿Qué debo hacer? ¿Qué debo hacer?
Las preocupaciones me quitan la salud,
e incluso me he planteado un par de veces
“quizás podrías atracar un banco”.
Pero eso es muy peligroso, ¡qué pena!
Seguro que me pillan.
Y si soy totalmente sincero,
no quiero que me enchironen.

¡Me gustaría tanto ser millonario!
Así, mi cuenta nunca estaría vacía.
¡Me gustaría tanto ser millonario! ¡Forrado!
¡Me gustaría tanto ser millonario!

Hay tantas viudas ricas,
que me desean muchísimo.
Están locas por mi cuerpo,
pero no se lo voy a dar.
Creo que no daría a basto,
por nada del mundo.
Por eso prefiero ser estrella del pop
y nadar en mi dinero.

¡Me gustaría tanto ser millonario!
Así, mi cuenta nunca estaría vacía.
¡Me gustaría tanto ser millonario! ¡Forrado!
¡Me gustaría tanto ser millonario!
















































Nota de la traducción: se trata de una traducción literal, dado que su función principal es simplemente ayudar en el aprendizaje de idiomas y aclarar el contenido de la canción. No obstante, se ha adaptado a las normas gramaticales y estilísticas del español. Por supuesto, no existe la traducción perfecta, esta es solo una propuesta, por lo que cualquier critica constructiva será bienvenida.


Gramática

Ich wär' so gerne Millionär.
¡Me gustaría tanto ser millonario!

Como comentamos en la entrada anterior, la forma que usa el alemán para expresar irrealidad es el denominado Konjunktiv II. En la canción de Revolverheld, se usaba con sentido condicional, como algo que podría hacer (recordemos: "Ich würde meine Liblingsplatten sofort für dich verbrennen" Quemaría mis discos favoritos inmediatamente por ti.). En este caso también se expresa algo que no es real, pero que encierra un deseo o un sueño. Es por ello que se añade la partícula gerne (gern, abreviado), para destacar que es algo que se desea pero que (lamentablemente para el cantante) no es verdad.

De nuevo, hago hincapié en que el Konjunktiv II se forma con WÜRDE + INFINITIVO, excepto en los modales, haben (haber, tener) y sein (ser, estar).

ich               hätte                wäre
du               hättest              wärst    
er/sie/es      hätte                wäre
wir               hätten              wären 
ihr               hättet                wäret   
sie/Sie         hätten              wären


De esta forma, podríamos formar frases similares como: 

Ich hätte gerne viel Geld.
Me encantaría tener mucho dinero.

Ich wäre gerne höher.
Me encantaría ser más alta.

La "traducción" (pero recuerdo que no hay una única traducción o una traducción perfecta), sería algo así como "me encantaría", "sería maravilloso". El español tiene que echar mano a otros recursos lingüísticos como estas expresiones además del uso del condicional. 

  • La expresión española "ojalá" también se puede formar con el Konjunktiv II, pero de una forma algo distinta, ya que el verbo se pone al principio de la oración para enfatizar:


Hätte ich doch mehr Geld!
Ojalá tuviese más dinero.

En este tipo de estructuras, es muy importante añadir partículas como gerne o doch, para enfatizar que es un deseo.

  • Otra forma de mostrar esta irrealidad es utilizar adverbios de duda, como vielleicht, pero en este caso sin Konjunktiv II.


Vielleicht knackst du eine Bank.

Quizás podrías atracar un banco.


Como vemos, existen numerosas formas de expresar lo mismo pero usando el mismo modo verbal:

Ich hätte gerne mehr Geld. - Me encantaría tener más dinero.
Hätte ich doch mehr Geld! - Ojalá tuviese más dinero.
Vielleicht habe ich mehr Geld (in der Zukunft) - Quizá tengo más dinero (en el futuro).

Y todo ello especificando que se trata de algo irreal. Fijaos la diferencia entre:
Ich bin Millionär - Soy millonario.
Ich wäre gerne Millionär. - Me encantaría ser millonario.

Ich habe viel Geld. - Tengo mucho dinero.
Hätte ich doch viel Geld! - Ojalá tuviese mucho dinero.

La diferencia entre una frase y otra es grande, ¿verdad? Imagináos la de problemas que se pueden tener si se usa el modo incorrecto o, true story, si no pilláis a la primera que están hablando en Konjunktiv y os creeis que todo lo que os cuentan es verdadero cuando unicamente es una suposición.
La pardilla que escribe ahora mismo se pensó que una señora había estado en España cuando le dijo:
La señora: - Ich wäre gern in Spanien. [Me encantaría ir a España]
La pardilla: - Waren Sie in Spanien? Wo? Ich komme aus... [¿Ha estado en España? ¿Dónde?]  (y mucho bla bla bla)
La señora, anonadada: -Nein, ich war nicht. [No, no he estado]
La pardilla, avergonzada: -Ah.

Vocabulario


En cuanto al vocabulario, lo que más me interesa de esta canción son las palabras en lenguaje coloquial o umgangssprache.
Lo primero que llama la atención es que algunas palabras están cortadas (por ejemplo, wär'). El apóstrofo indica que se ha omitido una letra que, según las normas de ortografía, debería estar. Es muy muy común en la lengua hablada, ya que al hablar rápido los alemanes tienden a acortar las palabras (ich hab' ein Auto). En la lengua escrita no es tan común y solo aparece en canciones o cuando se reproduce el habla de una persona (por ejemplo, puede aparecer en una novela en algún diálogo). Denota familiaridad y es muy coloquial.
También aparecen palabras algo vulgares como Kohle (el dinero, la pasta) o Knast (el talego, la chirona, la trena, etc.). De nuevo, son palabras que se pueden usar en la lengua hablada, de hecho se emplean mucho, pero que en el escrito conviene no utilizarlas.
Por cierto, cuidado con la palabra Kohle porque literalmente significa carbón y puede llevar a confusión. Recuerdo que la primera vez que la escuché con el sentido de dinero, no me enteré y ¡menudo lío! 


Bueno, espero que esta entrada os haya ayudado un poquito más con la ardua tarea de aprender alemán ¡mucho ánimo! Nos leemos pronto.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Aprender alemán a través de sus canciones: Ich lass für dich das Lich an

Ser au pair y aprender idiomas va de la mano, eso lo sabemos todos.
Como también sabemos que aprender con música es más sencillo y ameno. Pues, ¿por qué no unirlo?
En esta sección me gustaría apoyar a todos esos valientes que comienzan sus andanzas con el dichoso alemán (y a los veteranos también, siempre se puede aprender algo nuevo) y hacerles el camino algo más fácil porque ¿hay algo mejor que aprender cantando?

Gramática y vocabulario: fácil, sencillo y ¡con música!


Ich lass für dich das Licht an

La primera entrada (espero que de muchas) no podría estar protagonizada por otro grupo que por mis queridos chicos de Revolverheld (quedaos con su nombre porque van a sonar mucho por aquí).

Fuente: http://www.revolverheld.de

En sus inicios eran más macarrillas y rockeros, el nombre lo dice todo "Héroe del revólver". No obstante, a partir del disco In Farbe y más concretamente con su último disco Immer in Bewegung, comenzaron a consolidarse como un grupo más de pop-rock, con melodías suaves y letras más románticas. Yo los conocí en mi año de au pair cuando una chica de uno de los cursos de alemán a los que fui hizo una pequeña reseña sobre ellos. Cuando los busqué, por eso de ir haciendo oído y ampliar mi escasa cultura musical, descubrí que ya había escuchado alguna canción de ellos en la radio y fue un flechazo absoluto. El álbum Immer in Bewegung es, sin lugar a dudas, la banda sonora de mi año au apir, porque lo escuchaba en bucle una y otra y otra vez.

¿Por qué los recomiendo para aprender alemán? Es más, ¿por qué es el primer grupo en aparecer en esta sección? Porque la dicción del cantante, Johannes, es preciosa. Se le entiende bastante bien y muchas de las letras, como la que os enseño a continuación, son sencillas, fáciles de memorizar y muy pegadizas.

ICH LASS FÜR DICH DAS LICHT AN

Wenn wir nachts nach Hause gehen 
Die Lippen blau vom Rotwein 
Und wir uns bis vorne an der Ecke 
Meine große Jacke teilen 
Der Himmel wird schon morgenrot 
Doch du willst noch nicht schlafen 
Ich hole uns die alten Räder 
und wir fahren zum Hafen 

 Ich lass für dich das Licht an 
obwohl's mir zu hell ist 
Ich hör mit dir Platten,
die ich nicht mag
Ich bin für dich leise, 
wenn du zu laut bist 
Renn' für dich zum Kiosk
ob Nacht oder Tag 
Ich lass für dich das Licht an, 
obwohl's mir zu hell ist 
Ich schaue mir Bands an, 
die ich nicht mag 
Ich gehe mit dir in die schlimmsten Schnulzen
 Ist mir alles egal, 
Hauptsache du bist da

 Ich würde meine Lieblingsplatten 
Sofort für dich verbrennen
Und wenn es für dich wichtig ist 
Bis nach Barcelona trampen 
Die Morgenluft ist viel zu kalt 
Und ich werde langsam heiser 
Ich seh' nur dich im Tunnelblick 
Und die Stadt wird langsam leiser 


 Ich lass für dich das Licht an 
obwohl's mir zu hell ist 
Ich hör mit dir Platten,
die ich nicht mag
Ich bin für dich leise, 
wenn du zu laut bist 
Renn' für dich zum Kiosk, 
ob Nacht oder Tag 
 Ich lass für dich das Licht an, 
obwohl's mir zu hell ist 
Ich schaue mir Bands an, 
die ich nicht mag 
Ich gehe mit dir in die, schlimmsten Schnulzen 
Ist mir alles egal, Hauptsache du bist da
TE DEJO LA LUZ ENCENDIDA 

Cuando, por la noche, vamos a casa 
Los labios azules por el vino 
Y nosotros hasta la esquina
Compartimos mi gran chaqueta 
Amanece y el cielo se vuelve rojo 
Pero tú no quieres dormir 
Cojo las antiguas bicicletas 
y vamos al puerto. 

Te dejo la luz encendida, 
aunque para mí haya demasiada luz
Escucho discos contigo
que no me gustan 
Soy silencioso, 
cuando tú eres demasiado ruidosa 
Por ti, voy corriendo al kiosco da igual que sea de noche o de día 
Te dejo la luz encendida, 
aunque para mí haya demasiada luz 
Veo películas 
que no me gustan 
Juntos montamos los peores dramas
Pero todo me da igual, 
lo importante es que estás ahí 

 Por ti, quemaría inmediatamente mis discos favoritos 
Y si es importante para ti 
haría autostop hasta Barcelona 
El aire del alba es demasiado frío
Y poco a poco voy entrando en calor 
Solo te veo a ti 
 Y la ciudad, poco a poco, se queda en silencio. 

 Te dejo la luz encendida, 
aunque para mí haya demasiada luz 
Escucho discos contigo
que no me gustan 
Soy silencioso, cuando tú eres demasiado ruidosa 
Por ti, voy corriendo al kiosco da igual que sea de noche o de día 
 Te dejo la luz encendida, 
aunque para mí haya demasiada luz 
Veo películas 
que no me gustan 
Juntos montamos los peores dramas
Pero todo me da igual, lo importante es que estás ahí






















































Nota de la traducción: se trata de una traducción literal, dado que su función principal es simplemente ayudar en el aprendizaje de idiomas y aclarar el contenido de la canción. No obstante, se ha adaptado a las normas gramaticales y estilísticas del español. Por supuesto, no existe la traducción perfecta, esta es solo una propuesta, por lo que cualquier critica constructiva será bienvenida.





Gramática


"Ich würde meine Liblingsplatten sofort für dich verbrennen"
Quemaría mis discos favoritos inmediatamente por ti.

A la hora de expresar algo que no es real, el alemán emplea la forma verbal Konjunktiv II. Este no es su único uso, pero es el que se emplea con más frecuencia. En este caso se usa como nuestro condicional (por ti haría...) o incluso como nuestro subjuntivo (si pudiera...).

No es lo mismo: 
"Ich vebrenne meine Liblingsplatten sofort für dich" - Quemo mis discos favoritos inmediatamente por ti.(Se expresa una acción real)
"Ich würde meine Liblingsplatten sofort für dich verbrennen" - Quemaría mis discos favoritos inmediatamente por ti. (Se expresa una acción irreal, algo que harías si se diera el caso pero que no has hecho).

¿Cómo se forma? Cada verbo alemán tiene su propia forma en Konjunktiv II, pero esta no se suele emplear. Excepción: haben, sein y verbos modales.

ich               hätte                wäre
du               hättest              wärst    
er/sie/es      hätte                wäre
wir               hätten              wären 
ihr               hättet                wäret   
sie/Sie         hätten              wären

(Si os fijáis, las formas son iguales que las del Präteritum pero con diéresis)

¿Y cómo se forma en el resto de verbos? Muy sencillo, con la forma de Konjunktiv II del verbo werdeny el infinitivo. El verbo werden se usa como un verbo comodín en alemán, es decir, no tiene ningún significado en sí pero es necesario y obligatorio ponerlo (algo así como el verbo do en inglés). No obstante, hay ocasiones en las que sí que se emplea con significado propio.

ich               würde                
du               würdest                  
er/sie/es      würde                       + INFINITIVO             
wir               würden               
ihr               würdet             


sie/Sie         würden              

Otro ejemplo:

Ich habe Zeit und räume mein Zimmer auf. - Tengo tiempo y ordeno mi habitación.
Wenn ich Zeit hätte, würde ich mein Zimmer aufräumen. - Si tuviese tiempo ordenaría mi cuarto.

En español, el verbo en sí ya lleva ese matiz de condición (tuviese, ordenaría) como también ocurre con "hätte", pero para otros verbos necesitamos añadir el verbo würden para matizar que es algo irreal.


Vocabulario


En alemán no solo hace falta decir que vas a un sitio, sino también es necesario indicar cómo vas.
Por ello existen numerosos verbos de movimiento, aunque los más frecuentes son:
gehen - ir, normalmente andado
fahren - ir en algún medio de transporte, ya sea que te llevan (Ich fahre miyt dem Bus - Voy en autobús) o que tú mismo lo conduces (Ich fahre mein Auto - Conduzco mi coche/Voy en mi coche)

La preposición que suele acompañar a ambos verbos es zu (Wir fahren zum Hafen - Vamos (en bicicleta) al puerto), pero se pueden emplear muchas otras dependiendo de si solo vas al lugar, si vas a entrar, si te vas a quedar en la puerta, si el sitio es al aire libre...

Pero ¡cuidado! La preposición cambia cuando vamos a casa:
Ich bin zu Hause. - Estoy en casa.
Ich gehe nach Hause. - Voy a casa.

(Estas dos frases conviene interiorizarlas bien bien, porque se emplean muchísimo y es muy fácil meter la pata).

Cultura


En esta canción aparece el famoso Kiosk alemán. Yo lo he traducido por kiosko, pero en realidad poco tienen que ver con las típicas tiendas con revistas y gominolas que conocemos. Se trata más bien de tiendas 24 horas que venden de todo, especialmente cerveza. Suelen estar abiertas toda la noche, cuando los demás establecimientos cierran y normalmente los regentan turcos (por lo menos yo nunca he visto un Kiosk en el que te atienda un alemán).

lunes, 1 de febrero de 2016

Cuando tu hostfamily ya no es tu hostfamily

Sí, lo sé. Debería estar investigando para mi trabajo de fin de grado. Pero las musas han venido a visitarme y he decidido pasar del análisis de la traducción audiovisual y emplear su visita para retomar estas improvisadas "Crónicas post-aupairiles".

En la entrada anterior comentaba (además de excusarme por mi descarada ausencia) lo que sentí cuando volví y cómo fue retomar la relación con mis amigos (o los que quedaban, como bien apuntaba Carolina en un comentario). También conté cómo volví a la universidad a sabiendas de que acabaría un año más tarde que la mayoría de mis amigos y compañeros del alma. Hoy, sobre todo después de haber pasado dos horas buscando la oficina de correos (¿hola? Sentido de la orientación, ¿estás por ahí?) y haciendo cola para enviar una carta a mi no-familia alemana, me apetece hablar de mi relación con la no-familia una vez en casa (y casi dos años después).

Supongo que aquellos que hayan tenido malas experiencias y hayan huido de sus casas de acogida no querrán volver a ver su hostfamily ni en pintura. Lo comprendo y lo respeto. También habrán otros para los que su hostfamily es pasado y pensarán que se lo han pasado muy bien allí, pero si te he visto no me acuerdo, como le ha ocurrido a alguna amiga mía.

Yo, desde el primer día, me mentalicé de que mi época con ellos había pasado (adiós, Patri, adiós) y que un par de semanas después de irme llegaría una chica nueva que viviría donde yo vivía, se sentaría en mi sitio en la mesa en el que yo me sentaba y tendría una pinza de la ropa con su nombre para su vaso. Esto último que no os suene raro (aunque lo parezca), porque para evitar que cada vez que alguien bebía agua usara un vaso nuevo, con el consiguiente derroche de lavavajillas, o nos confundiésemos y bebiésemos por error del vaso de otro (oh, no, ¡qué drama!), cada uno tenía una pinza de la ropa con su nombre escrito y cuando cogía un  vaso para beber agua, le colocaba la pinza en el borde y así todos los habitantes del hogar, gatos incluidos, sabían que ese vaso contenía las babas y bacterias del susodicho. ¿Alguien más hacía eso en su casa o era yo la única lela que no conocía este sistema? xD 
Volviendo al tema. Yo asumí que había pasado a la historia y que, aunque al principio llamaran a la nueva chica por mi nombre (como a mí me pasó cuando llegué, que me llamaba Tatianaa... Patri), a los dos días pasaría al olvido. 
Y supongo que es la actitud que hay que tener. No podemos quedarnos estancados en ese año ya pasado y ellos, al igual que nosotros, seguirán viviendo sus vidas. Qué cosa más lógica y qué difícil es a veces hacerse a la idea.
No obstante, estos dos años siempre he enviado un correo felicitando las navidades y los cumpleaños, sobre todo los de los niños, y mi Gastmutti nunca se ha olvidado del mío. Poco después de volver, hablamos por skype una vez y pude volver a ver a mis chiquirritines. Pero, aunque luego volvimos a intentarlo y no salió bien, dejamos de buscar fechas que nos vinieran bien a todos y ya solo nos comunicamos por correo.

Estas navidades, sin embargo, quise tener un detalle con ellos, y como soy la loca del ganchillo les tejí unos gatitos con sus colores favoritos. 


Si soy sincera (y como este blog es mío, no tengo por qué no serlo), en un principio se los quería enviar en octubre para sus cumpleaños, pero no me dio tiempo a terminarlos. Y antes de enviarlos a destiempo (contando con que tardarían una semana y pico en llegar), preferí reservarlos para navidad. Cosas de la vida, y de las tardonas como yo, casi no los termino a tiempo para enviarlos una semana justa antes de Nochebuena para que llegaran el día de Navidad, o antes, así que los tuve que enviar sin cola, porque si no no llegaban ni para reyes. Pues, cosas de la vida también, justo el día de Nochebuena, llegó un paquete a mi nombre desde Deutschland que mi padre, el muy sinvergüenza, escondió. Y por la noche, después de la cena, cuando nos dábamos los regalos, me dijo que había llegado un sobre muy especial y me lo dio. Dios, me puse a llorar. Y quiero declarar públicamente que no soy persona de lágrima fácil (que, oye, si hay que llorar se llora que no pasa nada), pero ahí estaba yo, llorando a moco tendido la noche de Nochebuena con mi regalo especial de Alemania. Y os preguntaréis ¿qué había en el sobre? Un saquito de tela, con un mensaje que me llegó al alma.

Winter is coming... Crochet faster! (perdón por la calidad, no tenía otra -.-)
Cosas de tejedoras frikis. Y me encantó, sobre todo porque mi no-Gastmutter se acordó de mi pasión por Juego de Tronos y encontró algo que combinaba mis dos aficiones, aficiones que, además, compartimos las dos. En fin, que me emociono.
Pero ahora viene lo mejor. Yo pensaba que me había enviado el saquito como agradecimiento por los gatos de crochet. Pero no, al tiempo me escribió diciéndome que habían recibido los gatitos justo el día después de Navidad y que les había hecho especial ilusión. Sobre todo a uno de ellos, el niño de mis ojos, que se lo lleva todas las noches a dormir con él. Madre mía, sé que voy a quedar como una llorona en esta entrada, pero me volví a emocionar. Sobre todo pensando que ellos se acordaban de mí, que habían recibido mi regalo (que, no es por tirarme flores, pero me costó muchas muchas muchas horas de trabajo) y que, además, no había pasado sin pena ni gloria sino que ¡hasta dormían con ellos!

¡Están supermayores! Como veis, acerté de lleno con los colores :-P

¿Y por qué les he enviado hoy una carta? Bueno, como dije, no me dio tiempo a hacer las colas de los gatos, una detalle que pensé que pasaría desapercibido. Pero se ve que no. Mi Gastmutti me comentó en su correo que los niños se habían quedado muy sorprendidos al ver que los pobres gatos no tenían cola. ¿Y qué hace una buena ex-aupair en estos casos? Esperar a que pase la época de exámenes (dios, casi no sobrevivo a tantas horas en la biblioteca y encima con un constipado monumental) y ponerse como loca a tejer las dichosas colas. Y hoy por fin, por el módico precio de 1,55 €, las he enviado a sus legítimos dueños. 

Seguramente la próxima vez que vuelva a enviarme/le un correo será dentro de bastantes meses. Pero lo importante es que sepan que sigo estando aquí y que no me he olvidado de ellos. Que como bien dice mi yaya "de buen nacido es ser agradecido, hija mía, y tú tienes mucho que agradecerles". Y la verdad es que, como casi siempre, tiene bastante razón. Porque allí pasé días buenos y días malos, y no fueron pocos los días en los que me sacaban de mis casillas eso no lo voy a negar, pero a día de hoy solo me acuerdo de lo bueno y lo malo, ahí se queda. Y cuando leo las historias de todas esas chicas que se sienten utilizadas, que tienen que aguantar carros y carretas, agradezco mucho haber tenido la familia que tuve.

Y para terminar, me gustaría avanzar en esta entrada que quizá QUIZÁ vuelva pronto a verlos. Porque, en un correo, mi Gastmutti me contó que la au pair de este año había desertado (una española que encontró trabajo aquí y se volvió) y que ahora los cuidaba una niñera del pueblo de al lado, pero que no sabían que harían en verano. Y yo me dije: "¡esta es la mía!" y le dejé caer que, si en verano necesitaban que les echara una mano, aquí estaba yo. Todavía no me ha contestado (igual le da un ataque de risa al leerlo... xD), pero existe esa pequeña posibilidad de volver a mi no-casa alemana, con mi no-familia alemana, con mis no-niños alemanes. ¡Qué ilu!

Y vosotros, ¿seguís teniendo relación con vuestra no-hostfamily?

Llegados a este punto, solo puedo dar las gracias a los que me leíais antes y seguís haciéndolo después de tanto tiempo y, por supuesto, a los nuevos lectores, ¡sed bienvenidos!

martes, 26 de enero de 2016

¿Y después?

Así soy yo. Un día me vengo arriba y escribo emocionadísima una entrada en el blog porque voy a volver a ser au pair y... Me olvido.

Bueno, no me olvido. Simplemente, la cosa no salió bien. La famosa familia de Mallorca nunca dio señales de vida (que una piensa, ¿qué cuesta decir "lo siento, hemos encontrado a otra"? En fin). Estuve hablando con otra familia de un pueblo perdido de Austria: cuidar a un niño dos días a la semana (llevarlo a clases, recogerlo, hacerle la cena... Lo típico) y estar en casa cuidando de los gatos/perros (ya no me acuerdo xD) entre semana. La verdad es que la madre parecía majísima y, lo mejor, las fechas coincidían con las que yo podía irme. ¿Qué pasó? Bueno, lo primero que me echó para atrás fue que querían que estuviera medio agosto en su casa SOLA cuidando los animales mientras ellos se iban de vacaciones. Sinceramente, esa es una responsabilidad que no estaba dispuesta a asumir. Me imaginaba a mi sola, viviendo sola en una casa a saber dónde, en un país donde no conocía a nadie (que no era Deutschland, no, era Austria) cuidando de gatos/perros y asustada por las noches imaginándome al hombre del saco entrando por la ventana. Lo segundo que terminó de desconvencerme fue que como el pueblo estaba a tomar vientos, el viaje (solo de ida) se salía por unos 400 €. Y eso si la familia venia a recogerme a la ciudad de al lado y volaba en la bodega del avión. Así que, mi ilusión por volver a ser au pair se fue por donde había venido.

Y con ello, mi presencia en este rinconcito de internet, claro.

¿Y por qué vuelvo ahora? Pues porque el otro día me acordé de mi blog. Ese que tantas alegrías me daba cuando estaba fuera. No había día que no me metiera para leer las aventuras de Ana, las excursiones mendigueras de Ampelfrau (aunque por aquella época no escribía, todo hay que decirlo) y los consejos de Apaga y vámonos. De verdad, prometo que me entraba TODOS los días. Me conocía la mayoría de blogs del mundillo y ¡hasta dejaba comentarios! Sí, sí, como lo cuento. Pero bueno, un buen día dejé de ser au pair y este blog que tantas horas me había alegrado y que tanto me había entretenido pasó al olvido. Y hoy, por casualidades de la vida, me ha dado por volver a entrar. Menos mal que en internet no hay polvo, porque si no esta página estaría llena de pelusas (¿os imagináis qué pasaría si Google fuera ensuciando los blogs abandonados? Yo volvería de vez en cuando solo para que no apreciesen  cucarachas...). Bueno, que me lío. 

Y al meterme, he visto que este blog sigue recibiendo visitas a pesar del abandono y ¡que todavía recibo comentarios! Es decir, hay gente que dedica algo de su tiempo a leer mis alegrías y dramas aupairiles y que además ¡comenta que les han gustado! De verdad, no podría haber mayor recompensa a tantas horas escribiendo delante del ordenador. ¡Muchísimas gracias! Y después de la euforia, me he acordado de que nunca escribí nada sobre mi vida después. Muchos planes, eso sí, pero nada real. Y es algo que muchas au pairs hacemos. Hablamos mucho de nuestra vida allí, pero ¿qué pasa cuando vuelves?

Intentaré ser breve.

Cuando volví, fue fantástico. Y eso no hay nadie que lo niegue. En ese momento, la pena por haber dejado atrás una etapa de tu vida se ve eclipsada por tu familia, tus amigos, tu cama, tu nevera, tu ensaladilla rusa... En fin, te sientes pletórico. O por lo menos así me sentía yo. Además, como mis últimas semanas fueron algo complicadas (los niños de vacaciones, au pair 24 horas... ¡horror!) volver a casa fue maravilloso. Atrás quedaron los madrugones, los niños llorando, las discursiones, los "te has comido las manzanas que no eran"... En fin, volví a tomar las riendas de mi vida. O eso creía.
La euforia duró una semana. La semana siguiente fue horrible. Lo prometo. Me sentía "extraña" en mi propia casa. Estaba de muy mal humor, me enfadaba por nada. Mis padres no insistieron mucho y me dejaron a mi bola. Menos mal, porque aquí la que escribe estaba insoportable. Supongo que se me juntaron muchas cosas. Estaba deseando volver a casa, de eso no hay duda, pero mi cabeza todavía no había asumido que la vuelta era definitiva. Y dar ese paso mental, cuesta mucho. También he de reconocer que tuve un final algo amargo con mis amigas de Deutschland, y ver desde Facebook que vivían mi ausencia como si nada, me dolió un poco (que queréis, una que tiene amor propio). Mis amigas de España tampoco colaboraron mucho, la verdad, porque ellas tienen su vida y sus historias. El calor de agosto en tierras alicantinas, las playas saturadas, las ganas de coger un tren y no poder, de coger la bici y no poder, de que estuviera nublado (nublado jajajajaja) y que siempre brillara el sol... La menda se hundió pero bien. Supongo que el problema principal, al margen de todo lo anterior, fue que pasé de estar muy ocupada (y si no lo estaba, me lo inventaba) a no tener nada que hacer. Pasé de estar siempre de un lado a otro, a estar en mi casa "encerrada". Menos mal que la salvación llegó pronto.
Este estado me duró un par de semanas, pero poco a poco se fue pasando. Solo hay que aclimatarse y adaptarse a las nuevas circunstancias. Septiembre llegó con nuevos planes y muchas cosas que hacer, tantas que hasta me olvidé de muchas otras. Entre la universidad, el curso de italiano que hice en la escuela de idiomas y que encontré el hobby de mi vida (siiiii, ¡hacer ganchillo!) el año pasó volando. El verano, al final, me quedé en casa vegetando cual ameba, pero no me arrepiento. Este año estoy muriendo en mi último año de carrera y ahora me meteré de lleno en el temido TFG que más de un disgusto me ha dado ya.

Como veis, la vida sigue. Es difícil hacerse un hueco, eso está claro. Por un lado, tú has cambiado (y si no has cambiado, raro...). No es que vuelvas con tres ojos y cuatro dedos en cada mano. Se trata más bien de algo personal. Te has hecho mayor, por lo menos en parte. Una madura mucho cuando tiene dos mellizos a su cargo, cuando tiene que cuidar a un niño con 40º de fiebre, cuando tiene que recoger un pájaro muerto de en medio de la entrada y cuando se recorre seis ciudades sola. Y claro, aunque tengamos la sensación de que ese año que hemos estado fuera, el resto del mundo haya vivido en pausa (¿le pasa a más gente o solo a mí?), hay que recordarse que mientras tú te ibas a visitar cementerios, tus amigos se han quedado aquí avanzando con sus vidas. Y muchos de ellos han avanzado sin ti. Cuando vuelves te das cuenta de quién te ha echado de menos de verdad y quién no. Quién tiene interés de verdad en volver a verte y escuchar tus andanzas y quién no. Quién quiere recuperar el tiempo perdido y quién no. Y duele mucho ver que amigas del alma de toda la vida han pasado un año sin ti y les ha importado más bien poco, pero así es la vida. En esos momentos te das cuenta de quién está ahí de verdad, y eso no tiene precio. Sobre todo, el año fuera se nota en la universidad. ¡Cómo no! Mi grupo de amigas de la uni (todos tenemos un grupo de amigos de la universidad y otro de amigos de toda la vida ¿verdad?) iban un curso por delante, nos veíamos poco, teníamos el tiempo justo para hablar entre clase y clase... En este sentido, también te das cuenta de quién está ahí de verdad, quién coge el autobús a las 9 de la mañana teniendo clase hasta las 9 de la noche para quedar contigo por la mañana para ir a comer al burger de al lado del campus, quién está en whatsapp para escucharte hablar mal del pesado de turno... Muchas otras personas, incluso amigos que pensabas que eran más cercanos, se convierten en simples conocidos que saludas por los pasillos. Pero así es la vida. En mi caso, he de reconocer que el año que me fui de au pair se fueron varias amigas de mi clase (algunas de au pair, otras de erasmus, otras a trabajar... Cosas que pasan en la carrera de traducción), por lo que cuando volví a clase nos juntamos bastantes de los rezagados y el año "perdido" se notó bastante menos. Eso sí, algo indescriptible pasa en tu estómago cuando ves como todos tus amigos se gradúan, como la gente con la que empezaste la carrera se gradúa y celebran que han terminado y tú... Tú estás ahí, de observador. 

Pero una cosa quiero decir (y con esto termino, de verdad, voy a subir la entrada sin revisar ni nada, ¡a lo loco!) nunca nunca nunca me he arrepentido de mi año como au pair. Ni los días de bajón, ni cuando vi a mis amigos graduarse, ni cuando asumí que dejaría de ver a mi  rubia del alma por los pasillos de la facultad porque ella ya ha terminado, ni cuando se piensan que tengo un año menos... Nunca. Y para mí, sigue siendo una de las mejores etapas de mi vida, a pesar de los altibajos (¡especialmente por los altibajos!).

Estas navidades, mi Host Mum me mandó un regalo, una bolsa de tela que ponía "Winter is coming... Crochet faster!" (cosas frikis nuestras...). Llegó el día de nochebuena y mi padre lo escondió y me lo dio por la noche, con los regalos de navidad. Creo que hacía tiempo que no me emocionaba tanto con un regalo, porque me recordó tantos momentos, tantas historias, tantas anécdotas, que fue imposible guardarlo todo dentro. Y yo, que soy más fría que un cubito, me puse a llorar. Y con eso es con lo que me quedo. 

Un beso muy muy grande a todos los que hayan leído este rollazo entrada.

jueves, 25 de junio de 2015

Y colorín colorado...

Como ya habréis intuido por el escaso movimiento de este lugar, mi aventura de ser au pair de verano ha fracasado.

Pues sí. A pesar de las ganas que tenía de salir de aquí y de aprovechar estos meses de vacaciones, ha sido misión imposible encontrar una familia que encajara en mis planes. Empecé con mucha ilusión, dispuesta a coger un avión incluso el día después de terminar el último examen, pero por unas cosas y por otras, no ha podido ser.

El primer problema, como no, ha sido el tiempo. Como ya dije, tuve el último examen el 12 de junio. Muchas familias buscan a chicas a partir de la última semana de mayo y primeros de junio, por lo que empezar a partir de mediados de mes redujo mucho mis posibilidades.
El segundo problema fue que a mediados de julio tengo un compromiso familiar ineludible. Una boda. Y cuando digo ineludible, es INELUDIBLE. Esto ya terminó de romper mis planes totalmente, porque coincide totalmente a mitad de verano, o sea que las opciones eran coger un vuelo para ir y volver solo ese día (algo totalmente fuera de mis posibilidades económicas) o buscar una familia a partir de esa fecha. Misión imposible.

Así que, con todo el dolor de mi corazón, me quedaré aquí este veranito pasando calor, comiendo helado y yendo a la playa todo lo posible y más.

Por una parte me da un poco de pena, la verdad. Quería aprovechar el tiempo y desconectar. Y sobre todo quería volver a sentirme como cuando estaba en Alemania. Pero por otra parte, no ha sido la desilusión de mi vida. Es verdad que las fechas no han acompañado (y que puede que alguna de mis razones suene a excusa barata), pero tampoco estaba dispuesta a hacer cualquier cosa para trabajar como au pair dos meses (véase pagar 400€ por un vuelo ida y vuelta, quedarme sola en una casa dos semanas mientras la familia está de vacaciones, vivir donde Heidi ordeña las cabras...). Mi situación de ahora no es la de hace dos años cuando me tenía que ir sí o sí y daba igual dónde. La opción de trabajar como au pair siempre está ahí y no la descarto para dentro de unos años cuando termine la carrera, aunque entonces intentaré ir a tierras inglesas y mejorar mi triste inglés (sí, cuatro años de Traducción e Interpretación para acabar hablando una mezcla rara entre alemán e inglés con la que no voy a ninguna parte).

Esto no es un adiós ¡ni mucho menos! Todavía hay cosas que quiero compartir, ideas y experiencias. Así que este rinconcito de internet seguirá abierto para todos aquellos que quieran investigar un poco.

¡Un beso fuerte fuerte, florecillas!

¿Quieres saber más?

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